Vende tus asesorías sin el ping-pong de DMs
Si das clases, asesorías, sesiones de coaching o revisiones de portafolio, seguro conoces esta conversación. Alguien comenta “info 🙏”. Le escribes. Te pregunta el precio. Te pregunta si tienes el jueves. Le dices que sí, pero a las seis. Desaparece dos días. Vuelve, le mandas tus datos para la transferencia, y el jueves a las seis… no se conecta.
Eso no es vender: es un trabajo de medio tiempo sin sueldo. Aquí va por qué conviene sacar la venta del chat, y cómo hacerlo desde el link de tu bio.
El problema no es la gente, es el proceso
Cada mensaje de ida y vuelta es un punto donde la venta se puede caer. Para agendar una sola llamada por DM suele haber cinco o seis pasos: precio, disponibilidad, zona horaria, pago, confirmación, recordatorio. Cada paso depende de que los dos estén conectados al mismo tiempo.
Una reserva desde tu tienda cambia el orden. La persona ve el precio antes de escribirte, elige un horario que ya sabes que tienes libre y paga en el mismo momento. Tú te enteras cuando ya está todo hecho. Cero mensajes para cerrar la venta; los mensajes quedan para lo que importa: la sesión en sí.
Cobrar por adelantado filtra más de lo que crees
La objeción típica: “si pido el pago antes, nadie va a reservar”. Algunos no, y está bien: el curioso que nunca iba a pagar se va solo, sin quitarte media hora de chat.
Lo que sí cambia es quién aparece. Quien ya pagó tiene un motivo muy concreto para conectarse a la hora. Y si alguien no se presenta, el dinero ya está cobrado. Con el cobro por adelantado, “no se presentó” deja de ser una pérdida y pasa a ser solo un dato.
Si prefieres cobrar solo una parte para apartar el horario y el resto en la cita, en Yoink puedes pedir un depósito y decidir hasta cuándo se reembolsa si cancelan. Eso viene con el plan Pro; en el plan gratis la reserva se paga completa al reservar.
Cómo se ve en Yoink, paso a paso
Una reserva en Yoink es un producto más de tu tienda, al lado de tus descargas y tus links:
- Tu disponibilidad, una sola vez. Eliges qué días y entre qué horas aceptas reservas, cuánto dura la sesión, cuánta pausa quieres entre una y otra, y con cuánta antelación mínima te pueden reservar. El comprador solo ve horarios dentro de eso.
- La zona horaria, a la vista. Tus horarios se calculan con la zona horaria que configuras, y en cada reserva ves también la de quien reservó. Si das clases a alumnos de Madrid, Bogotá y Ciudad de México, saber eso de antemano te ahorra más de un malentendido.
- En persona o por videollamada. Pones la dirección o el link de la reunión, y va en el email de confirmación.
- El pago, en la misma página. El checkout se abre sobre tu tienda y funciona con Stripe: tarjeta, Apple Pay o Google Pay. El dinero llega a tu propia cuenta de Stripe y de ahí a tu banco.
- Cambios sin escribirte. Cada comprador recibe su propio link para cambiar la fecha o cancelar por su cuenta.
En Pro también puedes hacer hasta tres preguntas antes de la sesión (“¿en qué estás trabajando?”) y sincronizar con Google Calendar en los dos sentidos, para que nadie reserve encima de tu tarde libre. En cualquier plan puedes suscribir tu calendario (Apple Calendar, Outlook, Notion) a tus próximas sesiones.
Un detalle honesto antes de empezar: Yoink funciona en los países donde opera Stripe. Revisa que el tuyo esté en la lista antes de armar todo.
Las cuentas, con un ejemplo
Supongamos que das una asesoría de 30 minutos a $35 y vendes 12 al mes.
En el plan gratis, Yoink se queda con el 3%: $1.05 por sesión, unos $12.60 al mes. A eso se suma el procesamiento de Stripe, que existe en cualquier plataforma. No pagas nada mientras no vendes.
Ahora súmale un order bump: una oferta de un toque en el checkout que suma otro de tus productos, por ejemplo “añade mi plantilla de plan de trabajo, +$9”. Si 1 de cada 4 personas la acepta, son 3 bumps al mes y $27 más, sin conseguir ni un cliente nuevo. Los bumps y los upsells funcionan también en las reservas y están incluidos en el plan gratis.
Cuando tus ventas pasen de unos $167 al mes, el 3% supera los $5 de Pro (precio de lanzamiento, fijo de por vida; después será $19) y te conviene cambiarte: comisión del 0% y te quedas con todo lo demás. Mientras tanto, empezar gratis es la opción más barata.
Tres consejos para que la página venda sola
- Nombra el resultado, no la duración. “Revisión de tu portafolio con feedback accionable” vende más que “Llamada de 30 minutos”. La duración va en el detalle.
- Pon la reserva arriba. Si la mayoría llega a tu bio para contratarte, que sea lo primero que vean, no el quinto link de la lista.
- Deja una puerta para los de “hoy no”. Un bloque de captura de emails debajo de la reserva (una guía gratis, una checklist) te da una lista a la que avisar cuando abras nuevos horarios.
Las plantillas ya vienen ordenadas así: cambias los productos por los tuyos y listo.